La Realidad Biológica De La Paternidad y El Daño Moral.

Nuestra jurisprudencia descarta la indemnización del daño moral por infidelidad a pesar del reproche ético – social que pueda tener, dado que llevaría a la obligación de indemnizar cualquier causa de alteración de la convivencia conyugal, y establecer un previo pago a la disolución matrimonial.

Sin embargo, la Sentencia dictada por la Sección 18ª de la Audiencia Provincial de Barcelona, en fecha de 16 de enero de 2007, condena a una mujer al pago a su ex marido de 15.000 euros en concepto de daño moral sufrido al no haberse

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El daño moral derivado de haber vivido como padre, es indemnizable.

determinado desde un inicio la verdadera paternidad biológica de una menor, y haber vivido el señor durante cuatro años con el convencimiento de que la niña era su hija. Durante ese tiempo se crearon los naturales y lógicos vínculos de afectividad entre ambos, con el planteamiento de un proyecto de futuro truncado como consecuencia de la verdad biológica conocida cuatro años después, causando una pérdida de afectos y un vacío emocional que puede equipararse al que resulta de la pérdida definitiva de un ser querido, además de un profundo sentimiento de frustración.

La omisión durante cuatro años por parte de la madre en despejar la realidad de quien era el padre de su hija, se considera un comportamiento negligente que debe hacer nacer la responsabilidad de reparar el daño causado al que durante cuatro años creyó ser el padre, sin que pueda servir que mantenga que al continuar teniendo relaciones sexuales con quien era su marido en 1998, no pudiera atribuir la paternidad a otra persona, ya que si mantuvo también relaciones con el padre biológico durante la época de la concepción, debió haber sospechado o como mínimo planteado la posibilidad de que el padre no fuese su entonces marido, y haber tomado las medidas para averiguar la realidad de la paternidad, teniendo en cuenta el fácil acceso a esas pruebas que hoy en día existe y con un resultado incuestionable.

 

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