“Los abogados se tienen que involucrar en los asuntos del cliente. En EEUU, los clientes invitan a sus abogados hasta al cumpleaños de su hija”.
Esta frase la citaba ayer el compañero Carlos Guerrero en el post que publica a diario en su blog, destacándola junto a unas cuantas más de las mencionadas en un evento de networking al que acudió en Bilbao, junto a otros abogados que, como Carlos, tienen una visión innovadora de nuestra profesión.
Ya puedes comprar
Todo Sobre Los MASC 2026
¿Qué es?
Desde que los MASC existen he desgranado la ley, escuchado ponencias, tomando notas como un desesperado y leído cientos de resoluciones de las Audiencias Provinciales de toda España.
El resultado es Todo sobre los MASC 2026:
— Un PDF con 263 puntos clave y formularios.
— Otro PDF con más de 500 reseñas jurisprudenciales ordenadas por materias.
— Un vídeo de unos 15 minutos con un consejo por el que, por sí solo, ya merece la pena la formación.
120 euros.
Si quieres comprar es aquí:
Y es que efectivamente, y mucho más en los temas de familia por la parte emocional que llevan consigo, el cliente encuentra un gran alivio cuando lo “equipas” con tus conocimientos técnicos en derecho, y le aclaras sus principales dudas, preocupaciones, miedos, lo que puede pasar primero, lo que vendrá un poco más tarde, etc… Todo eso le aporta una gran seguridad en un primer momento. Pero luego, necesita sentir que el abogado se implica en lo que él vive como un problema que va a marcar su vida. Necesita sentir la cercanía del profesional. Poder disponer de él a una llamada. Sentir esa proximidad. Esa preocupación. Evitar al cliente esa sensación de soledad en un momento tan delicado.
Es la abogacía que viene. Y si no lo hacemos unos abogados lo harán otros. El cliente lo exigirá. No bastarán los conocimientos técnicos. Viene o se busca, al abogado total.