Rehacer Mi Vida y La Pensión De Alimentos.

Es típico el caso en el que uno de los progenitores tras la ruptura vuelve a vivir a casa de su padres, y pacta en un procedimiento de mutuo acuerdo el pago de un determinado importe en concepto de pensión de alimentos. En ese momento los gastos del día a día para el progenitor pagador van a ser mínimos, y a veces se apunta alto en la fijación de la pensión.

Pasado un tiempo se vuelve a salir de casa de los padres teniendo que asumir gastos de vivienda (sea de propiedad o alquiler), y todo lo que conlleva una vida independiente sea o no en en pareja. La jurisprudencia considera que este hecho no será motivo de reducción de la pensión alimenticia dado que no se podrá considerar una circunstancia sobrevenida e imprevisible que constituya una modificación sustancial respecto al momento en el que se fijó la pensión alimenticia. Es algo previsible el que un día u otro uno vuelva a vivir de forma independiente o en pareja, pero fuera de casa de los padres.

Lo mejor en estos casos es dejar previsto en el convenio regulador que en el momento en el que se vuelva a vivir de forma autónoma, la pensión se reducirá en el importe que se determine para compensar los nuevos gastos.

 

 

Si no te quieres perder los próximos artículos, ¡suscríbete!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *